La desaparición de los adultos
Durante la pandemia, un helicóptero de la guardia civil aterrizó en la playa para detener a un paseante valenciano
8/08/2024
Durante la pandemia, un helicóptero de la guardia civil aterrizó en la playa para detener a un paseante valenciano
En la segunda beca de mi carrera profesional me encomendaron, al principio, la tarea de repasar un excel de facturas sin pagar, para ver si sacaba algo en claro de tremendo caos moroso. Aún recuerdo mi confusión: aquellas facturas tenían fecha de vencimiento y, sin embargo, nuestros clientes no nos habían pagado, ¿cómo podía ser?¿Acaso el mundo adulto no funcionaba como yo pensaba?
Durante la pandemia, un helicóptero de la guardia civil aterrizó en la playa para detener a un paseante valenciano. El otro día, una chica amante de la deforestación amazónica tiró unas cajas de cartón fuera del contenedor indicado, cometiendo el error de no borrar sus señas de la etiqueta del envío. Fue multada con 2.151€.
Un político anodino, cuya única idea es la independencia de un país inventado de otro país inventado —pero más grande—, que lo oprime. Ese político huye del país matrioska en un maletero, exiliado, y luego vuelve para dar un mitin y fugarse de nuevo, marchando por un colindante carrer, como si de nuestros simpáticos olímpicos se tratase. Nos dicen que se ha desplegado1 un operativo policial, pero que no han podido pescar al escurridizo estadista.
La apatía que producen estas noticias no es sólo veraniega, sino fuerza de la costumbre. Si admitimos que los ciudadanos somos, en directo y en el uno contra uno, seres esencialmente racionales y con derecho a voto, ¿por qué suceden y se emiten eventos estúpidos y absurdos con cada vez mayor frecuencia?
La ilusión de la no arbitrariedad de lo adulto —burocracia, gobiernos, amores— es lo que mantiene a la gente cabal, tranquila, incluso pensando en el futuro. Pero se acumulan facturas sin pagar, el excel es un caos y, por si fuera poco, en el Grand Prix del verano ya no sacan vaquillas.
—
1Se le ha puesto un nombre, lo cual equivale a existir, como todo el mundo sabe (veánse las tormentas en la información meteorológica del telediario)
sustrato funciona gracias a las aportaciones de lectores como tú, que llegas al final de los artículos. Por eso somos de verdad independientes.
Más, aquíContra el esquí
Por Fernando López-Pita
Ccuando llega cada temporada de esquí, la sociedad española en su totalidad cae víctima de un caso claro de enajenación colectiva, en el que todos cierran filas en torno a la práctica del deslizamiento sobre nieve.
Hay un pesado en internet
Por Fernando López-Pita
El panorama de las redes sociales a finales del 2025 me hace pensar si no estaremos llegando al punto de no retorno de los pesados en internet.
Rosalía, Simone Biles, Huevos de Pascua
Por Fernando López-Pita
La Simone a la que me recuerda Rosalía Vila no es Weil, sino a la gimnasta americana Simone Biles .El efecto que ambas producen en mí es del todo similar. Cada cuatro años, Biles aparece en nuestros televisores haciendo increíbles piruetas
¿Quién se acordará de ti dentro de 30 años, Yolanda?
Por Álvaro L. Pajares
Ayer Yolanda Díaz dijo adiós con una carta de tres páginas. Sobria. Lacónica. Impersonal.
El mundo no gira en torno a ti
Por Pierre LL
Cuando era niño, vivía bajo la convicción de que estaba siendo constantemente vigilado
Pero recordé algo que leí en internet
Por Margot Rot
Yo quería hablar sobre la libertad como ideal simbólico. Yo quería hablar sobre la meritocracia como relato que justifica la desigualdad.
Suscríbete a sustrato.
Apoya el trabajo de Fernando López-Pita
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES