Vivir dos veces
Sé que hay gente que aboliría las canciones tristes, pero yo, de vez en cuando, las necesito
5/09/2024
Por Pedro J. Lacort
5/09/2024Sé que hay gente que aboliría las canciones tristes, pero yo, de vez en cuando, las necesito
Son las dos de la mañana del último día de vacaciones. Estoy en el salón de una casita vieja de Vejer de la Frontera. Marta y el niño duermen desde hace un buen rato en el cuarto de al lado mientras arriba, en la azotea, las salamanquesas comen mosquitos. Yo le doy vueltas a los últimos días, a la temporada que se termina, a todo. Ya casi abarco la extensión de mi propio bucle, cuando en la tele, de repente, suena una canción. Es un capítulo repetido de Callejeros al que no estaba prestando atención. La canción, certera, está escrita con las palabras que necesito escuchar. Atravesado por su letra, tiro del hilo. Ya tengo la excusa perfecta. No puedo ni quiero dormir. No será septiembre mientras yo siga despierto.
Sé que hay gente que aboliría las canciones tristes, pero yo, de vez en cuando, las necesito. Hace unos minutos estaba jodido en una mecedora del Leroy Merlin pensando en la vuelta al trabajo y ahora estoy saltando de estrofa en estrofa por toda la discografía de un hombre maldito. Debí conocerlo antes, pero, sin saberlo, esperé a esta noche. Ahora quiero escribir como él, que es lo que me pasa cuando leo (o escucho) a los genios.
Habla de un miedo que conozco bien. Cuando tengo delante un puñado de días bonitos, estoy más preocupado de que no se acaben, que de vivirlos sin más. Vivir las cosas sin más se me antoja un superpoder, de hecho. Siempre hay una felicidad por venir y una que acaba de irse. Es como si estuviesen gastándome una broma con cámara oculta en una estación por la que no pasan los trenes. Como ser feliz en Cádiz y darse cuenta en Córdoba. Sentir en diferido. Como si fuese posible vivir dos veces.
Todo esto lo siente Berrio conmigo, pero yo no estoy solo ni triste, aunque me guste la tristeza. He tocado tantas veces la alegría con las manos en los últimos años que debo ser justo y escribir este párrafo. Solo tengo que levantarme, caminar tres metros y asomarme al dormitorio. Ver sus caras entregadas al sueño. Desprovistas de gestos. Puras. Me tranquiliza verlos dormir. No puedo pedir más. La tranquilidad es la felicidad de las personas maduras.
Subo la escalera de caracol amortiguando los pasos para no hacer ruido y salgo al fresco de la noche atlántica. Frente a mí, la postal del pueblo iluminado y lleno de vida. Una banda toca las canciones de siempre, una pareja se besa en los escalones y un gato negro salta la tapia. Más lejos, donde esta mañana se unían el cielo y el mar, ahora hay un fundido en negro como el de los finales de las películas. Agosto se acaba. Salen los créditos. Y yo aún no sé que he sido feliz. Lo sabré dentro de unos días.
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«Simulacro» fue compuesta en 2010 por Rafael Berrio e incluida en el álbum «1971». Dice así:
Temo haber vivido mi vida como si ello fuera un simulacroComo si yo tuviera el don de vivir por mí dos vecesDe haber dejado a un lado la que importa en prenda de una vez futuraY haber malgastado en borradores la presente
De no saber que la vida sucede a medida que sucedeY que no hay una vida en serio y otra vida de licenciaQue cada ensayo, cada error en suma formanLas constantes y variables del álgebra de la existencia
Y en esa ecuación que es cosa resuelta estamosEsbozada débilmente en el margen de un folio en blancoSiento no haber sido tan audaz de un trazo algo más firmeDe haber perdido un tiempo de oro en pruebas y en ensayos
Y ahora es tardeAlgo tardePues temo ir ya malheridoTemo haberme consumidoComo si yoTuviera el donDe vivirDos veces
Temo haber vivido mi vida como si ello fuera un simulacroY he sido un mal actor confiando en la noche del estreno¿Pero qué vida será la que prolongue o dé segundas funcionesSi en ella todo es rol improvisado y relleno?
Temo haberme pasado la vida reuniendo el valor que me faltaY declarando intenciones solemnes frente a un espejoDejando las cosas para una mejor ocasión que no llegaEn el fondo he estado siempre en babia y con la mente muy lejos
Y ahora es tardeAlgo tardePues temo ir ya malheridoTemo haberme consumidoComo si yoTuviera el donDe vivirDos veces
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