La importancia del ‘apreski’
En este momento donde se forja la afición entre risas, palabras amigas, brindis y bocados. Instantes de fraternidad y felicidad que saben a gloria, aunque mucho mejor con champán
21/03/2025
Por Álvaro Boro
21/03/2025En este momento donde se forja la afición entre risas, palabras amigas, brindis y bocados. Instantes de fraternidad y felicidad que saben a gloria, aunque mucho mejor con champán
El sonido de la nieve esponjosa y seca crepitando bajo los esquís hace que a los que amamos este deporte nos emocionemos; el horizonte de montañas nevadas recortando el cielo nos sume en un estado de placer tal que justifica los días de trabajo y esfuerzo; el viento helado y esperanzador en la cara mientras descendemos por las pistas sugestiona de tal modo que somos capaces de sentir que domamos a la naturaleza o la nieve cayendo, flotando y dejando en el ambiente esa mansedad violenta, genera fieles devotos de por vida. Por esto, y mucho más que habrán experimentado y saben los que lo practican, creo que esquiar debe ser considerado más una práctica religiosa que un deporte: el esquí como dogma de fe y revelación absoluta.
Dice Esplá de los toros: “Después de las corridas hay que sentarse en una barra para hablar de esa experiencia sensorial. Aunque ya está transformada en tu cerebro: de una experiencia subjetiva pasa a otra objetiva. De ahí que sea necesario algo de alcohol para ayudar al proceso”. Y algo similar pasa con el esquí, no es sólo descender montañas a toda velocidad con mayor o menor pericia, es algo mucho mayor: una sensualidad cognitiva que enamora y eleva. Por eso el ‘apreski’ tiene una importancia capital: es ahí donde unos y otros nos relajamos con una copa en la mano y ponemos en común las experiencias y aprendizajes del día y de la práctica, es en este momento donde se forja la afición entre risas, palabras amigas, brindis y bocados. Instantes de fraternidad y felicidad que saben a gloria, aunque mucho mejor con champán: “Es lo mejor que se puede tomar en cualquier ocasión”, asegura siempre Pep Guardiola.
El peligro está en que se vaya de las manos, y lo que tiene que ser una tarde agradable compartiendo se prolongue y devengue en mañana, impidiendo el subir a pistas y perdiendo la posibilidad de disfrutar del esquí. Este hecho, que debería ser testimonial, suele repetirse cada fin de semana en el que domingueros ansiosos acuden a las estaciones más en busca de una buena farra que de disfrutar del deporte y la naturaleza. No saben lo que se pierden renunciando así a la posibilidad de estar más cerca de Dios en cada bajada.
Esquiar no lo es todo, pero sí, y sin ningún tipo de duda, lo más importante. Es imposible explicar de otra forma que haya tantos enganchados a esto de la nieve: frío, medio hostil, ropa tosca, material pesado y a la vez belleza y disfrute. Somos muchos los que ansiamos que el blanco lo conquiste todo y pasar gran parte de nuestros días al amparo de los picos. El ‘apreski’ jamás puede quedar reducido a una fiesta más que exprimir: es una liturgia indispensable en los deportes de invierno que se debe mantener y cuidar, pero sin caer en el paroxismo y elevarlo a razón.
sustrato funciona gracias a las aportaciones de lectores como tú, que llegas al final de los artículos. Por eso somos de verdad independientes.
Más, aquíHARRIA marca el camino
Por Álvaro Boro
Se llama HARRIA OYSTER BAR y, aunque apenas lleva pocos meses con la persiana levantada, ya funciona como esos lugares que parecen haber estado siempre.
Un supermercado no es lugar para comer
Por Álvaro Boro
Dicen que en Madrid, Barcelona y demás grandes ciudades es tendencia, aunque otros lo achacan a la necesidad.
Abrelatas, un pote de premio
Por Álvaro Boro
Es la primera vez que se presentan al Campeonato de España de Pote Asturiano, y van y lo ganan. Como si fuera lo más normal del mundo: llevar tanto tiempo dando de comer es, sin duda, la mejor preparación posible ante cualquier jurado.Borja lo explica sin épica y sin discurso aprendido: «El secreto del pote es el caldo». Y ahí se acaba la teoría gastronómica.
HARRIA marca el camino
Por Álvaro Boro
Se llama HARRIA OYSTER BAR y, aunque apenas lleva pocos meses con la persiana levantada, ya funciona como esos lugares que parecen haber estado siempre.
Un supermercado no es lugar para comer
Por Álvaro Boro
Dicen que en Madrid, Barcelona y demás grandes ciudades es tendencia, aunque otros lo achacan a la necesidad.
Abrelatas, un pote de premio
Por Álvaro Boro
Es la primera vez que se presentan al Campeonato de España de Pote Asturiano, y van y lo ganan. Como si fuera lo más normal del mundo: llevar tanto tiempo dando de comer es, sin duda, la mejor preparación posible ante cualquier jurado.Borja lo explica sin épica y sin discurso aprendido: «El secreto del pote es el caldo». Y ahí se acaba la teoría gastronómica.
Suscríbete a sustrato.
Apoya el trabajo de Álvaro Boro
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES